Invertir en capacitación

Hay quienes dicen que “hacer un curso es caro”, y se quedan con esa falsa idea. Pero la realidad indica todo lo contrario: lo caro es no capacitarse, porque te hace perder las mejores oportunidades laborales.

Los beneficios de la capacitación son tantos y tan importantes que nunca deberíamos considerarlos como un gasto, sino como una inversión, y la mejor inversión que podemos hacer: en nuestro futuro.

Porque la verdad es que si una empresa recibe 4 currículums y sólo una de las 4 personas tiene cursos realizados, la decisión es bastante fácil de tomar.

Invertir para obtener un beneficio

Cuando inviertimos en algo, significa que esperamos una ganancia a cambio, y en el caso de la capacitación esa ganancia es:

  • Adquirir conocimientos
  • Conseguir un empleo
  • Mejorar el empleo que tenemos
  • Tener acceso a nuevas oportunidades

Según el diccionario, capacitar es:

Hacer a alguien apto, habilitarlo para algo”.

Es decir que alguien que no tenía una habilidad, puede adquirirla gracias a la capacitación.

Hace poco escuché un programa de radio donde hablaban de Messi, Cristiano Ronaldo y de otras grandes figuras del fútbol, y todos coincidían en una cosa: su entrenamiento los había hecho mejorar. Porque es evidente que tenían habilidades naturales, pero no se quedaron conformes y fueron por más, y por eso invertieron mucho tiempo y esfuerzo para entrenar y mejorar sus habilidades. Está de más decir que esa inversión les dio muy buenos resultados.

Y no sólo eso: aun siendo los mejores en su rubro siguen entrenando para mantenerse competitivos y mejorar sus capacidades. Un buen ejemplo se da en Messi, que en determinado momento de su carrera se dedicó a practicar tiros libres, y en poco tiempo comenzó a convertir goles de esa manera: había invertido tiempo en adquirir esa capacidad y obtuvo una ganancia.

Pero no es necesario mirar en el fútbol para ver estos casos: en cualquier ámbito de la vida podemos encontrar personas que han invertido tiempo y dinero en capacitarse para conseguir un empleo o emprender el suyo propio, y eso les cambió la vida por completo.

Las empresas invierten para ganar

En las empresas también sucede. Todas las empresas exitosas capacitan constantemente a sus empleados, porque saben que es la única manera de mantenerse en carrera y evitar que sus competidores los superen.

Seguramente conozcas a alguien que viajó a otra ciudad porque la empresa en la que trabajaba lo envió a una capacitación. También habrás escuchado sobre las capacitaciones docentes. Esa es la inversión de tiempo y dinero que hacen las empresas y las instituciones: capacitar a su personal para que tengan mejores herramientas y puedan producir más beneficios.

Personal comprometido

Muchas empresas saben que es necesario invertir en capacitación, y tienen un plan estratégico para tal fin, pero lamentablemente en muchas PyMEs no se le presta la debida atención a este punto.

Los empresarios de pequeñas y medianas empresas, inmersos en el trajín diario de dirigir el negocio, no tienen tiempo de buscar la manera de capacitar al personal, o quizás desconocen las opciones disponibles.

Es por eso que se suele valorar muchísimo cuando es el propio empleado el que muestra interés en capacitarse, acercando propuestas que aportan valor a la empresa.

Esto demuestra un interés genuino de la persona por progresar y mantenerse competitivo, y un interés por el avance de la empresa.

Eso sí, los cursos que se propongan tendrán que estar relacionados directamente con la empresa y aportar un beneficio a corto o mediano plazo, de lo contrario las posibilidades de que la empresa invierta en esa capacitación serán menores (ver listado de cursos ►).

¿Cuánto hay que invertir en capacitación?

La inversión en capacitación depende de muchos factores: el rubro, el cargo al que aspiremos, si estamos trabajando en una empresa, si tenemos un emprendimiento propio, etc.

Por ejemplo, hay capacitaciones de 3 años que pueden superar los $400.000 pesos (másteres en dirección de empresas para profesionales), otras capacitaciones de $30.000 a $50.000 en menos de un año (capacitaciones para empresas) o cursos de capacitación de un año o menos, que suelen rondar los $15.000 (cursos de capacitación laboral).

En el caso de los másteres, son las propias personas las que pagan la capacitación. En el caso de los empleados de empresas, las propias empresas se hacen cargo de la inversión. Y en el caso de los cursos de capacitación laboral, puede ser que el interesado pague su curso en cuotas, o si está trabajando en una PyME, puede pedirle a su empleador que considere la opción de hacerse cargo del pago (si la capacitación está relacionada al trabajo que desarrolla en la empresa).

¿Recuperamos lo invertido en capacitación?

En el ejemplo de los cursos de capacitación laboral, si conseguimos un empleo gracias a ello, la inversión se recupera inmediatamente con el primer sueldo.

Si gracias al curso comenzamos un emprendimiento propio, es probable que entre el primer y el tercer mes recuperemos el dinero invertido.

De cualquier forma habremos adquirido conocimientos valiosísimos que serán nuestros para siempre.

Conclusión

Capacitarse constantemente es la mejor manera de permanecer actualizados en un mercado laboral cada vez más competitivo.

Hacer cursos cortos nos permite adquirir conocimientos puntuales y estar al día con las novedades, para enfrentar nuevos desafíos laborales.

Es por eso nunca deberíamos considerar una capacitación como un gasto sino como una inversión, la mejor inversión: en nuestro futuro.